Tiempo de permanencia restante
En estos momentos de convulsa convivencia entre unas ideas y las contrarias; no por ser contrarias tienen que ser equivocas, uno que está muy asentado en su realidad, sólo piensa en el tiempo de permanencia restante sobre la tierra. Puro ejercicio de opciones entre las matemáticas y la severidad de la salud. Cuenta de la vieja que no da opción a un campo amplio de futuribles. Ayer me vi abocado a abrir el primer libro de “En busca del tiempo perdido” de Marcel Proust. Andaba leyendo a Eve Babit y sus crónicas del Hollywood de los 70-80. Hasta sentía el picor químico en la garganta de la cocaína. Así que me fui directo a Combray y los veranos de Proust. Desde luego que no voy a buscar el tiempo perdido. Perdido está y sus reminiscencias no tienen la fuerza de hacerme daño. Envejecemos todos mal ante la idea de haber sido quien fuimos. Todos ante ese brumoso espejo salimos derrotados. Así que me reitero en aprovechar el resto del tiempo de permanencia. Permanencia con mas déficit ...










