La guitarra que nunca tuve.
Quién no ha soñado con liderar una banda de rock? Sobre todo en aquellos 80 de Leño, Obús, Los Suaves, y el mutante Miguel Ríos. Un verano vino a pasar dos meses a la finca un sobrino de Don Rafael. Castigado por suspensos, rebelde; llegó a la dehesa con un sombrero de cowboy, pelo beatnik, y una guitarra. Bastante malhumorado. El hubiera querido pasar sus vacaciones en Torremolinos tocando la guitarra a bellas suecas y holandesas. En vez de eso, secarral aragonés; estudiar libros para aprobar los suspensos, y darme dos horas de letras y números. Digo darme porque yo estaba totalmente verde. Era muy niño. El muy ladino madrileño quiso escaquearse de sus funciones como profesor enseñándome a tocar la guitarra. Mi madre bajó a Zaragoza en el tren, vio a sus hermanas, y volvió sin mi guitarra. Don Rafael nos llevó a La Almunia, y nada; otro viaje a Calatayud con igual resultado. Así que me quedé sin clases de guitarra. Fermín mi profe se afanó en enseñarme a leer, y en eso el result...










