UNVRS (Ibiza)

 Privilege abre con el nombre de UNVRS. En 2025, el espacio que antes era conocido como Privilege se transformará en UNVRS, el primer hiperclub del mundo. El local se llamará [UNVRS] y se inaugurará en 2025. 

Que suerte tendrán los jóvenes que vayan este verano a Ibiza. El monstruo les hará sudar.

Les recomiendo alquilar la mansión Villa Blanca. Eso sí, que sea para un grupo grande, así les saldrá asequible. Ahí pasé más de 2 años trabajando de factótum (hombre para casi todo).


1997. 


La primera noche que abrió sus puertas aquella temporada, ya me encontraba en la cama, oyendo la radio. Era como si en el almacén de muebles vecino estuvieran de rave tecno. Cogí la potente linterna, y salí a inspeccionar. Nada. 

¿De dónde venía tal estruendo sonoro?

Recorrí con los pitbuls toda la villa. Nada. 

El estruendo subía y bajaba; como si dependiera del viento. Cuando ya estaba por rendirme, una explosión de colores inundó el cielo. 

¡Ostras, la Privilege!

En efecto, la discoteca más grande del mundo, ponía a punto sus miles de vatios de sonido. 

Al día siguiente cogí a Nara y Rocky, con sus correajes y bozales, y me acerqué al monstruo dormido. 

Una joven se acercó a ver a los perros. Le conté que los paseaba para que se relajarán; pues, la discoteca los había tenido agitados toda la noche. A mi también, añadí. 

Me miró y dijo:

"Bueno, siendo vecino, lo único que puedo es hacerte un pase de vecino. Llevas una foto carné, por casualidad."

Pues sí, llevaba unas cuantas. Para los currículums que había entregado en las ETT.

La acompañé a las oficinas del monstruo. 

Resulta que era la hija de Echaniz, uno de los dueños fundadores, cuando se llamó Ku. 

Su padre me saludó. Hablemos un poco sobre Aragón, País Vasco e Ibiza, claro. Le di los datos, la fotografía, y salí con mi pase permanente de vecino, listo para plastificar.

Sólo había un escollo: no podía acceder a su mejor fiesta: Manumisión (liberación de los esclavos). Esa fiesta la organizaban los promotores turísticos y la entrada era para sus clientes o bien para quien pagaba entrada. Una entrada que era un tercio de mi salario semanal. 

Luego resultó que mi paisano-compadre tenía acceso con una tarjeta oro que daban a los restaurantes, negocios, donde colgaban los carteles de sus fiestas. 

Así que fuimos a varios Manumisión. Era una pasada total. Desde trapecistas porno por el techo; exhibición de un superdotado de pene hasta la rodilla; gogós que se abrían el tanga ante tu mirada alucinada de éxtasis; demonios sobre alzas; hadas; vamos un trip total. 

Ver amanecer sobre Ibiza desde su cúpula de cristal con alguna pirada chorreando ansía de sexo. 

Y eso que ya me acercaba a la cuarentena. Pero, moreno por la playa, en forma por el trabajo y las pesas, aún daba el pego juvenil. Además, siempre me ha gustado bailar, asimilando enseguida los pasos, sean de la forma que sean. 

Bueno, dejémoslo, no demos un diezmo al pregonero. Ja.

Me gustaba subir con los perros cuando en el cuarto de personal se maquillaban para la actuación diaria. Debido al calor estaban con la puerta abierta compartiendo espejos. Sarah una espectacular gogó brasileña, se acercaba a acariciar a los perros. Un día que se celebraba "Hotel Privilege" me presentó a Jade Jagger. Hija de Mick Jagger, diseñadora de joyas. Había discutido con su padre y este le había cerrado el grifo. Y tuvo que buscarse curro. Enseñar sus pechos en el espectáculo. En cuanto se enteró, Lord Jagger, le volvió a abrir el grifo. Cosas de Ibiza.

Luego, regaba el huerto, cenaba, y me echaba una siesta. Sobre las 3 o 4 de la madrugada subía a tomar una cerveza. Y a ver si caía alguna loquita, claro. 

En la villa que hacía de todo; había de todo: piscina, bebida, comida, muchas camas...y en cuanto a estimulantes, alguno tenía a mano.

Sobre las 7 bajaba sudoroso, me daba un baño en la piscina, me comía dos huevos fritos payeses con jamón, una cafetera de buen café, y hacia mi trabajo de mantenimiento. Perros, piscina, interior, pintura, jardín...luego sobre el mediodía me iba a Es Cavallet, Sa Trinxa, las playas más salvajes y nudistas, claro. En Es Cavallet llevaba las hamacas Ramón el Seco, personaje que había tenido en los últimos 70 un pub rompedor en Zaragoza, el "Bass". Su mujer, Alicia, era la hippie más linda del ambiente. Morena, con dos trenzas indias, vestidos hindúes que se transparentaban cuando se asomaba a la puerta. ¡Chihuahua! Nada por arriba &nada por abajo. Algún ligón del pueblo se esmeraba con ella, sin resultado, ante nuestra sonrisa.  

 Allí jugué al billar americano por primera vez con un gran amigo; ya hace mucho...

Aparcamos sobre la acera mi rojo 128, como si fuéramos yanquis de la base. Ted Nugent a todo volumen. 

A veces, el Seco, me invitaba a una cerveza, con tal de contar a sus conocidos historias de su trayectoria como empresario zaragozano. Siempre andaba grabando videos promocionales de la isla. Diez años antes, en mi primer viaje, ya andaba con los vídeos y las ninfas de blanco. Ya estaba separado. Alicia me llevó en su descapotable. Me dijo que se había cambiado de acera. No más hombres. Aunque ajada por la vida; mantenía la luz de las hijas de las flores. 

Luego volvía a "Villa Blanca" terminaba mis tareas. Regaba cuando se ocultaba el sol. 

Fueron dos veranos buenos. Plenos. Podían haber sido más; pero, tratándose de mi, ya estaba buscando la forma de joderlo todo. Para empezar otra etapa, otra historia. 

Todo es poco; nada es suficiente.




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