La 2.



Recuerdo que hace 57 años vinieron unos jóvenes melenudos de Tauste a poner la antena de UHF. Don Rafael, gran lector de todo tipo de prensa, estaba al tanto de las novedades tecnológicas. En Tauste tenía a su aliado "Rayado Electrodomésticos" que siempre se acordaba de traerle lo último que salía al mercado.
Recuerdo que hacía frío, cierzo, y mi madre preparó en la chimenea una parrilla de longaniza y chorizo a la brasa. Los jóvenes, dos chicos y dos chicas, se lo tomaron como una excursión al campo. Trajeron todo preparado. Con un taladro y tres tornillos sujetaron el soporte del mástil de antena a la pared del chalet. Pusieron la antena y llevaron el cable por la pared para que entrará junto al cable de la antena TV VHF. Una vez llegaron al televisor colocaron un aparato mezclador y conectaron los dos canales. Este aparato era mezclador y amplificador de señal. Una vez todo en su sitio, entre risas, buscaron la UHF. Uno moviendo la antena y todos delante del aparato Zenith en blanco y negro, claro.
"Ñai, ahí lo tienes. Quieto parao. Aprieta los tornillos."
Y tras comprobar que se veían bien los dos únicos canales, la merendola.
Don Rafael trajo de la bodega una botella de buen Rioja y todos brindaron, menos él y yo.
Estaba contento. Ahora podía ir de un canal a otro. Y si no le agradaba ninguno, apagar y encender la enorme radio Philips o ponerse a leer su prensa o revistas.
Para mí fue una tarde memorable, aún no iba a la escuela, y con las atenciones de los chicos y chicas lo pasé genial.
Además, aquella segunda cadena era más fresca y juvenil. Mariano Medina y su bigote con su vara anunciando lluvias salvadoras de la cosecha, serio y circunspecto, para un niño de 6 años era algo espeso.
Mejor chicas yeyé en minifalda bailando la yenka.


 

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